¿Se Puede Comer la Corteza del Queso? ¡Todo lo que Necesitas Saber!


¿Quién no ha tenido la típica discusión sobre si la corteza del queso se puede comer o no? Los apasionados confesos del queso disfrutamos sin pudor de cada bocado de un buen ejemplar de verdadera calidad, y es inevitable sentir cierto pesar al tener que abandonar la corteza en el plato. Existe una creencia de que no es comestible, y sin embargo, estamos desperdiciando una parte sabrosísima de estos productos lácteos.

Diversidad en el Mundo del Queso:
Hay miles de quesos diferentes en todo el mundo, con elaboraciones y procesos muy distintos. Por tanto, no todas las cortezas son iguales ni presentan las mismas posibilidades gastronómicas, y algunas variedades es cierto que no son comestibles. Pero una gran mayoría de las cortezas sí se pueden comer, con precauciones, y también utilizar en la cocina.

Los Diferentes Tipos de Cortezas del Queso:


La corteza del queso es una parte fundamental en su proceso de elaboración. Dependiendo de cómo se forme y de los ingredientes que la compongan, podemos clasificarla en natural o artificial.

  • Corteza Natural: Se forma de manera espontánea durante la maduración y envejecimiento del queso. Puede ser fresca con mohos, seca con mohos, seca sin mohos o bañada.
  • Corteza Artificial: Se añade después de la elaboración del queso y suele estar hecha de ceras o parafinas. Aunque no es tóxica, no está destinada a ser ingerida.

¿Qué Cortezas Podemos Comer?


Aunque ninguna corteza de queso es tóxica, no todas son comestibles. Las cortezas naturales suelen ser seguras para comer, pero algunas pueden ser más agradables al paladar que otras. Por ejemplo, las cortezas frescas con moho de quesos blandos como el brie son deliciosas, mientras que las cortezas más duras pueden ser difíciles de masticar.

La corteza del queso, esa capa exterior que a menudo se descarta, es en realidad una parte integral de muchos quesos y puede ofrecer una variedad de sabores y texturas. Sin embargo, no todas las cortezas son comestibles o agradables al paladar. Aquí te ofrecemos una guía sobre qué cortezas puedes comer y cuáles es mejor evitar:

1. Corteza Natural:
Las cortezas naturales se forman de manera espontánea durante el proceso de maduración del queso.

Fresca con Mohos: Presente en quesos blandos como el brie o el camembert. Son tiernas, suaves y comestibles. De hecho, a menudo añaden un sabor y aroma distintivos al queso.

  • Seca con Mohos: Encontrada en quesos duros como el manchego o el idiazábal. Aunque es comestible, puede tener un sabor fuerte que no es del agrado de todos.
  • Seca sin Mohos: Es una corteza dura que no tiene mohos. Aunque es comestible, puede ser muy dura y difícil de masticar.
  • Bañada: Algunos quesos se sumergen en sustancias como vino, hierbas o especias para darles sabor. Estas cortezas suelen ser comestibles y ofrecen sabores adicionales.

2. Corteza Artificial:
Estas cortezas se añaden después de la elaboración del queso y suelen estar hechas de ceras o parafinas.

  • Aunque no son tóxicas, no están destinadas a ser ingeridas y a menudo se etiquetan como «corteza no comestible». Un ejemplo común es la parafina roja que recubre al queso Edam.

3. Consideraciones Adicionales:

  • Exposición: Si un queso ha estado expuesto al aire o ha tenido contacto con superficies o manos, es posible que su corteza contenga microorganismos o contaminantes. En estos casos, es mejor evitar comer la corteza.
  • Moho: Si un queso blando desarrolla moho que no es parte de su proceso de elaboración, es mejor descartar el queso, ya que el moho puede ser peligroso.


Aunque muchas cortezas de queso son comestibles y pueden añadir sabor y textura a tu experiencia gastronómica, es importante conocer el tipo de corteza y cómo se ha almacenado el queso antes de decidir si comerla o no. Cuando estés en duda, simplemente retira la corteza y disfruta del delicioso interior del queso.

Consejos para Aprovechar las Cortezas en la Cocina:


No desperdicies las cortezas de queso, especialmente las más duras. Puedes congelarlas y usarlas más tarde para añadir sabor a guisos, sopas y salsas. También puedes hacer un caldo de corteza de queso, que será una base deliciosa para muchas recetas.

Conclusión:
La corteza del queso es una parte integral de este delicioso producto lácteo. Aunque no todas las cortezas son comestibles, muchas ofrecen sabores y texturas únicos que pueden realzar tus platos. La próxima vez que te encuentres con un trozo de queso, ¡no descartes la corteza tan rápidamente!

Valencia Gastronómica

Jose Cuñat SEO.Fotos gastronomía,cocina, recetas, sitiología, restaurantes, chefs. Foodie, gourmetin, mealsurfing, gourman . influencer cunatjose@gmail.com

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