El misterioso «maguey de ciruelas» de 1615: un fruto agridulce, jugoso y «bueno para comer»

28 septiembre, 2026
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Francisco Ximénez describió hace más de cuatro siglos el mexocotl, una planta espinosa cuyos frutos comparó con ciruelas y piñas y calificó de comestibles y de sabor agradable

Entre las numerosas plantas descritas en Quatro libros de la naturaleza y virtudes de las plantas y animales…, publicado en México en 1615, aparece una con un nombre especialmente sugerente:

mexocotl, o «maguey de ciruelas».

El capítulo se encuentra inmediatamente después del dedicado al mexcalmetl, el maguey cuyas hojas se comían asadas que ya hemos estudiado.

Pero el mexocotl plantea un misterio botánico mucho más interesante.

Francisco Ximénez lo incluye entre las plantas semejantes a los magueyes y describe un fruto agridulce, jugoso y comestible. Sin embargo, investigaciones botánicas posteriores han propuesto que aquella planta probablemente no era realmente un agave, sino una bromelia.

Es un buen ejemplo de por qué los nombres utilizados hace cuatro siglos no siempre pueden trasladarse literalmente a nuestra clasificación actual.

«Maguey de ciruelas»

Ximénez comienza el capítulo diciendo:

«El mexocotl, o maguey de ciruelas…»

y lo describe como una planta espinosa que debía incluirse entre los géneros del maguey.

La existencia de este capítulo y su posición dentro del conjunto dedicado a los magueyes también aparecen en el índice conservado de otro manuscrito relacionado con la obra de Francisco Hernández: después del mexcalmetl figura precisamente «otra especie de maguey llamada mexocotl». Sitios Colmich

Un fruto dulce y ácido

Lo realmente interesante para nuestra investigación gastronómica comienza inmediatamente después.

Según el texto de 1615, aquella planta tenía una fruta:

agridulce.

Ximénez señala además que aparecía en cantidad y que sus frutos resultaban semejantes a ciruelas, de donde explicaba que procedía el nombre.

Pero la descripción no termina ahí.

También lo compara con una piña

El conjunto de frutos formaba una estructura redondeada que Ximénez compara con otra fruta americana:

la piña.

Dice que podía igualarla en tamaño y que algunas veces incluso era mayor.

Una investigación de la UNAM que reproduce la descripción de Hernández confirma los elementos esenciales: frutos dulces y ácidos, numerosos, semejantes a ciruelas y agrupados formando una estructura comparable a una piña. Tesis UNAM Documentos

Estaba lleno de jugo

Y entonces aparece la parte gastronómica más clara.

El fruto estaba:

lleno de zumo.

Y Ximénez no deja dudas sobre su consumo:

«buenas para comer»

Añadiendo que tenían:

«sabor agradable».

Sobre mi

Jose Cuñat autor de Valencia gastronómica. Analizo y escribo recetas y de gastronomía. Amo la sitiología , la gastronomía y sobre todo la paella. Soy bibliógrafo detesto lo desabrido y frugal. Cocimaniaco con calidad

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