Las importaciones de arroz de Camboya y Birmania ponen en riesgo al valenciano

10 abril, 2018
3 mins read

En el año 2008 un kilo de arroz valenciano valía en el campo 0,50 euros. Hoy en día está entre los 30 y 31 céntimos. Una de las principales razones de este descalabro en el precio de uno de los principales productos de la agricultura valenciana es la importación en la Unión Europea (UE) de arroz desde Camboya y Birmania.

Aunque el tipo de producto que se compra a estos países asiáticos es el arroz índica (más conocido como «largo»), que no entraría en competencia con el valenciano, conocido como «redondo», los productores que sí se han visto afectados por la entrada de este producto, como los andaluces, han cambiado su producción al redondo, de forma que el mercado se está empezando ya a saturar.

Así lo explica el responsable de la sectorial del arroz de La Unió de Llauradors, Enric Bellido, quien asegura que es un asunto que les preocupa «muchísimo», puesto que está teniendo ya graves repercusiones en otras zonas, como Italia, la gran productora de arroz de Europa (cosecha el 50 por ciento de este cereal en toda la Unión Europea).

Otra de las ventajas competitivas de la Comunitat Valenciana, explica Bellido, es que produce un arroz de calidad difícil de sustituir por otros, aunque aun así, no está a salvo de perder cuota de mercado y de que sus precios caigan aún más.

Teniendo en cuenta que el consumo de arroz en Europa se está incrementando de manera muy importante debido, sobre todo, a la llegada de inmigrantes, los precios deberían de estar subiendo y haber mercado para todos. Pero no. La compra de este cereal a países asiáticos está produciendo un desequilibrio en el mercado.

Por ello, los productores valencianos exigen al Gobierno español que presente en la UE una solicitud de cláusula de salvaguarda para protegerles frente a estas amenazas e introducir algún tipo de arancel a estos productos. Esta medida ha sido ya adoptada por parte de los italianos.

El problema no viene de ahora, se solicitó ya al anterior Gobierno socialista, que tampoco adoptó ninguna medida. Desde entonces, el problema se ha ido agravando.

Otro de los grandes hándicaps del sector, explica Bellido, es que existe un oligopolio de empresas compradoras del cereal, por lo que estas determinan también de alguna manera el precio de este producto en el mercado. De forma que, al final, el eslabón más débil sigue siendo el agricultor.

Cuotas en aumento

En su solicitud de medidas de salvaguarda a la UE, Italia ha aportado indicios razonables de que las importaciones de arroz índica («largo») procedentes de Camboya y Birmania han aumentado sustancialmente y de que sus cuotas respectivas de arroz índica en el mercado de la Unión han pasado del 13 al 21 por ciento y del cero al cinco por ciento en las últimas cinco campañas de comercialización del arroz.

La solicitud también pone de manifiesto que los precios de importación correspondientes son muy inferiores a los de los productores de la Unión, lo que habría causado dificultades considerables tanto a los cultivadores como a los molineros de arroz índica de la UE. De hecho, la producción y las ventas de arroz índica blanqueado de la Unión han descendido un 40 por ciento durante los últimos cinco años, lo que ha dado lugar a una caída del 52 al 30 por ciento de las cuotas de mercado europeo en el mismo período.

Según la solicitud, los precios de las importaciones de arroz índica blanqueado procedente de Camboya y Myanmar/Birmania se sitúan incluso por debajo del precio medio del arroz no elaborado (arroz con cáscara o «paddy») producido por los arroceros. Por tanto, supuestamente estas importaciones han tenido efectos adversos considerables en los resultados globales de la industria de la Unión.

El senador de Compromís Carles Mulet criticó en la Cámara que el Gobierno español está haciendo «una importante dejación de funciones, al desconocer que, en febrero de 2018, el Gobierno de Italia (y no una asociación) presentó esta petición de aplicar la cláusula de salvaguarda». Denuncia que «mientras algunos estados están actuando en defensa de sus intereses y productores, vemos como el Gobierno español continua buscando excusas».

Sobre mi

Jose Cuñat autor de Valencia gastronómica. Analizo y escribo recetas y de gastronomía. Amo la sitiología , la gastronomía y sobre todo la paella. Soy bibliógrafo detesto lo desabrido y frugal. Cocimaniaco con calidad

Follow Me

Previous Story

El jazz sazona tu comida

Next Story

«La Casa de la Seda» abandera la nueva imagen de Bodegas Murviedro

Latest from Blog

Receta de las olivas partidas valencianas

Imágenes de la RecetaIngredientesInstrucciones 🖨️ Imprimir Receta 📲 Compartir en WhatsApp ¿Tienes olivas recién recogidas? Pues así puedes preparar en casa unas auténticas olivas partidas valencianas. Primero, golpeamos ligeramente cada oliva para abrirla, procurando no romper el hueso. Después, las ponemos en un recipiente cubiertas completamente con agua. Las tendremos

¿Cuándo se decidió qué lleva una auténtica paella valenciana?

La receta que hoy reconocemos como tradicional no apareció de golpe: durante décadas convivieron muchas fórmulas hasta que pollo, conejo, garrofó y bajoqueta acabaron formando su núcleo más reconocible Hablar de la «receta original» de la paella valenciana plantea un problema histórico. Cuando regresamos al siglo XIX encontramos paellas mucho

No existía una única paella: así cambiaba el arroz según el territorio valenciano

Los documentos del siglo XIX muestran una realidad mucho más variada de lo que hoy imaginamos: pollo, pato, cerdo, salchichas, anguila, caracoles y diferentes verduras podían acabar en una misma paella Cuando hoy hablamos de paella valenciana, pensamos inmediatamente en una determinada combinación de ingredientes. Pollo, conejo, bajoqueta, garrofó, tomate,

Las cuatro mieles de 1615: de las abejas al maguey y la caña de azúcar

Francisco Ximénez clasificó hace más de 400 años los diferentes tipos de miel utilizados en Nueva España: miel de abejas, de caña de azúcar, de maguey y la producida por pequeñas abejas sin aguijón Cuando hoy hablamos de miel, pensamos casi automáticamente en abejas. Para un lector de un libro
GoUp