El alza de precios dispara el peso de la ganadería en Alicante y consolida al limón como líder en volumen
El balance agrario de 2025 en la provincia dibuja un campo que produce cítricos a gran escala, pero obtiene su mayor valor económico de la carne. El sector avisa: sube la rentabilidad, y también la presión de costes, controles y trámites.
02/01/2026 | Actualizado: 02/01/2026 | Redaccion

Un cambio de jerarquía: el volumen sigue en el árbol, el dinero pasa por la carne
La radiografía del campo alicantino en 2025 deja una idea central: los cítricos conservan el mando en producción, pero la ganadería ocupa el primer puesto cuando se mide el valor económico. La subida de precios empuja a la carne a convertirse en el principal generador de riqueza del sector primario provincial.
En cifras, la ganadería alcanza 163 millones de euros, un peso que equivale a una parte relevante del total agrario, estimado en 738 millones. La producción vinculada a carne se sitúa en 43.970 toneladas, con un precio medio anual estimado de 3.715 euros por tonelada.
El limón lidera la producción y arrastra al resto de cítricos
En el terreno del volumen, el limón se mantiene como el gran pilar agrícola. La provincia suma 260.000 toneladas y refuerza el papel del limonar como cultivo estructural. Tras él aparecen otros cítricos con gran peso, como la naranja y la mandarina, que completan el bloque más determinante del calendario agrario.
El conjunto de cítricos supera los 227 millones de euros en valor. Aun así, el balance refleja un escenario menos cómodo para el agricultor: se detecta una caída general en este segmento y un ajuste tras campañas irregulares, en un contexto en el que los costes también muerden.
Naranja, mandarina y pomelo: el mosaico citrícola provincial
La naranja aporta una producción estimada de 160.000 toneladas y un valor aproximado de 60,8 millones. La mandarina alcanza 120.000 toneladas y ronda los 50,4 millones. El pomelo, con 9.000 toneladas, destaca por su mayor precio medio y suma cerca de 9,9 millones.
Exportar cabras sale caro: el cuello de botella de controles y burocracia
La ganadería alicantina convive con un frente que no se resuelve solo con precios. Los controles sanitarios y, sobre todo, el coste asociado a exportar animales elevan la factura hasta niveles que el sector considera disuasorios. En la práctica, la exportación se frena cuando los requisitos encarecen la operación más allá del valor del propio animal.
El mensaje es político y económico a la vez: si la administración no simplifica procedimientos y no ajusta el marco de costes, se estrecha una vía comercial que resulta clave para muchas explotaciones. A ello se suma el aumento de gastos productivos y fiscales, que limita el margen real incluso en años con mejor precio de mercado.
Hortalizas al alza y una oportunidad: frescura que Europa demanda
El segundo gran bloque productivo lo forman las hortalizas. La campaña alcanza 22.500 toneladas con un valor aproximado de 13,5 millones. El invierno se comporta especialmente bien y cultivos como la alcachofa ganan terreno, con crecimientos impulsados por la organización del propio sector.
También suben las crucíferas (brócoli, coliflor, romanesco y col), empujadas por una demanda europea creciente. Aquí aparece un elemento estratégico: la logística. El Corredor Mediterráneo se interpreta como una palanca para competir mejor en el centro de Europa, donde la rapidez y la cadena de frío deciden ventas.
Uva de mesa, granada, almendra y miel: la diversificación que sostiene el interior
La uva de mesa con denominación de origen recupera pulso con 45.000 toneladas y un valor estimado de 58,5 millones, en un mercado que cambia hábitos: crece la preferencia por variedades sin pepitas y algunas cadenas ajustan su apuesta en lineales.
La granada Mollar se mueve en torno a 45.000 toneladas y suma cerca de 29 millones. La almendra, con 16.000 toneladas y precios elevados por kilo, vive una recuperación que vuelve a colocar al secano como actor relevante. En paralelo, la apicultura sufre presiones por plagas y competencia exterior, pero aun así la miel alcanza 5.000 toneladas y un valor aproximado de 21 millones, con efecto arrastre sobre productos tradicionales.
Lo que deja el balance: más ingresos brutos, pero la batalla está en los costes
El campo alicantino entra en 2026 con una foto clara: el liderazgo productivo de los cítricos convive con un giro económico en favor de la ganadería, impulsado por precios. Sin embargo, el sector insiste en que la cuenta no se entiende sin la otra cara: costes al alza, trámites que frenan mercados y una presión regulatoria que, si no se acompasa, convierte la mejora de precios en un alivio parcial.
En ese equilibrio se juega el futuro inmediato del sector primario provincial: producir mucho ya no basta; vender con margen, exportar con viabilidad y competir con logística eficiente se vuelve la verdadera frontera.
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