Gato por liebre José Fernández Bremón. 1891

26 julio, 2022
1 min read

Imágenes de la Receta

Ingredientes

    Instrucciones

      📲 Compartir en WhatsApp



      Elije un gato joven que tenga buena facha llamas al aguador lo despacha.
      Cébale con riñones asaduras, mollejas pichones; prohibe darle sustos, desazones, castigos disgustos, al año poco más, tendrá el minino el cogote muy ancho, el pelo fino.


      Ya gordo reluciente, haciéndole caricias con la mano, degollarás al gato dulcemente como si degollases
      tu hermano. Desuéllale con arte, límpiale bien, que le orée el viento,
      Pásale un espadín de parte parte ásale fuego lento: despacio muy punto, báriale con un unto
      de aceite aderezado con limón con ajo machacado:
      en tanto, le volteás; solo medio asar, es el instante, con sal le espolvoreas;
      no apartando del gato la mirada hasta que su corteza esté dorada,
      asado el animal harto de fuego, con punzantes aromas

      te obligue que le saques le comas:
      si al asarle, seguiste mis consejos, ríete de las liebres conejos:
      solo algún mentecato quientrates de dar gato por liebre
      pedirá que le des liebre por gato.
      José Fernández Bremón.

      Sobre mi

      Valencia recetas y gastronomía Ama la sitiología #gastronomia #paella #bibliografo detesta lo desabrido y frugal. Es @cocimaniaco con #recetas

      Follow Me

      Previous Story

      Hyram. QUESO TáRTARO 1891 G. Reparaz

      Next Story

      Quique Dacosta y Dom Pérignon inauguran un nuevo espacio gastronómico

      Latest from Blog

      ¿De dónde viene eso de que brindar con agua trae mala suerte?

      Hay frases que se dicen casi sin pensar. Se repiten en comidas familiares, en bodas, en cenas con amigos. Y una de las más escuchadas es esta: “¿Cómo brindas con agua? Eso trae muy mala suerte”. La mayoría la dice en tono de broma, pero lo curioso es que la

      El brindis: cuando levantar una copa era una cuestión de vida o muerte

      Hoy brindar es un gesto automático. Se hace casi sin pensar, como una coreografía aprendida desde niños. Pero durante siglos, levantar una copa frente a otra persona no era un acto social, sino una declaración de intenciones cargada de riesgo. Brindar no nació para celebrar.Nació para sobrevivir. Comer juntos podía
      GoUp