Conserva tus Hierbas Frescas en Cubitos y Gana Tiempo y Sabor

10 mayo, 2025
1 min read

🔪 Truco de cocina

¿Te ha pasado que compras hierbas frescas y, antes de que lo notes, ya están marchitas en el refrigerador? Un método innovador para extender la vida útil de tus hierbas aromáticas es convertirlas en pequeñas cápsulas de sabor. Lava tus hierbas cuidadosamente y sécalas por completo. Luego, córtalas finamente y colócalas en bandejas para cubitos de hielo. Rellena cada compartimento con aceite de oliva y congela. Este truco no solo asegura que tus hierbas se mantengan frescas por mucho más tiempo, sino que también crea porciones perfectamente medidas para usar en futuras preparaciones.

Este método es especialmente práctico cuando te encuentras cocinando rápidamente después de trabajar, ya que simplemente puedes agregar uno o dos cubitos a tu sartén caliente al inicio de cualquier receta. Además, el aceite de oliva ayudará a realzar el sabor de las hierbas al liberar sus aceites esenciales. Una vez congelados, puedes transferir los cubitos a una bolsa hermética para ahorrar espacio en el congelador.

Un consejo adicional es experimentar con combinaciones de hierbas y aceites; por ejemplo, albahaca con aceite de oliva para pastas italianas o cilantro con aceite de coco para platos inspirados en la cocina asiática. No solo estarás ahorrando tiempo y dinero, sino que también estarás elevando tus platos a un nuevo nivel de sabor con un mínimo esfuerzo diario.

Sobre mi

Valencia recetas y gastronomía Ama la sitiología #gastronomia #paella #bibliografo detesta lo desabrido y frugal. Es @cocimaniaco con #recetas

Follow Me

Previous Story

Pulpo a la gallega casero con papas y el truco del chef para que quede perfecto

Next Story

Hierbas frescas por más tiempo: el truco del frasco que necesitas probar

Latest from Blog

¿De dónde viene eso de que brindar con agua trae mala suerte?

Hay frases que se dicen casi sin pensar. Se repiten en comidas familiares, en bodas, en cenas con amigos. Y una de las más escuchadas es esta: “¿Cómo brindas con agua? Eso trae muy mala suerte”. La mayoría la dice en tono de broma, pero lo curioso es que la

El brindis: cuando levantar una copa era una cuestión de vida o muerte

Hoy brindar es un gesto automático. Se hace casi sin pensar, como una coreografía aprendida desde niños. Pero durante siglos, levantar una copa frente a otra persona no era un acto social, sino una declaración de intenciones cargada de riesgo. Brindar no nació para celebrar.Nació para sobrevivir. Comer juntos podía
GoUp