València convierte Madrid Fusión en un escaparate de su modelo gastronómico más identitario

27 enero, 2026
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La gastronomía valenciana ha llegado a Madrid Fusión 2026 con un mensaje claro: el producto local, la tradición y la innovación no son conceptos opuestos, sino partes de un mismo relato. Bajo el paraguas de la Despensa del Mediterráneo, la ciudad despliega durante esta edición una programación que combina sostenibilidad, cultura y creatividad culinaria como elementos inseparables de su identidad.

A lo largo de tres jornadas, la Fundación Visit València presenta en el espacio de L’Exquisit Mediterrani un total de diez showcookings y presentaciones que conectan el paisaje agrícola y pesquero con la cocina contemporánea, reforzando el posicionamiento de València como referente internacional en alimentación sostenible.

Mucho más que cocina: una forma de contar la ciudad

La propuesta valenciana trasciende el plato para explicar una manera de vivir y entender el territorio. Iniciativas como la apicultura urbana, la Paella KM0, el ritual social del esmorzaret o creaciones simbólicas como el plato Reflejo, inspirado en la luz mediterránea de Joaquín Sorolla, convierten la gastronomía en una experiencia cultural completa.

La concejala de Turismo, Innovación e Inversiones y presidenta de la Fundación Visit València, Paula Llobet, ha destacado que la presencia en Madrid Fusión responde a una estrategia clara:
“València se presenta como un destino donde la cocina tiene raíces profundas, pero también una mirada contemporánea y sostenible. Cada propuesta gastronómica es una forma de explicar quiénes somos como ciudad”.

Producto, territorio y biodiversidad

La programación se ha iniciado con una mirada directa al origen del producto. El proyecto municipal de apiarios urbanos, impulsado por el Observatorio del Árbol, ha abierto la agenda con una demostración de recolección de miel en directo. A continuación, el restaurante Félix Chaqués ha puesto en valor la relación directa entre chef y productor bajo el concepto De la huerta al plato.

Por la tarde, Alcántara Bistrot ha ofrecido una lectura mestiza de la despensa valenciana con un arroz crujiente de azafrán y conejo, mientras que el Celler de Proava ha cerrado la jornada con un maridaje que ha recorrido las denominaciones de origen y los productos artesanos de la Comunitat.

El arroz como símbolo cultural

La segunda jornada ha girado en torno al arroz como eje identitario, no solo como ingrediente, sino como patrimonio cultural. Desde propuestas de autor con técnica contemporánea hasta reinterpretaciones de recetas tradicionales de l’Albufera, la agenda ha unido historia, paisaje y creatividad.

Restaurantes como Portolito Centro y Llar del Pescador han llevado a Madrid la esencia del litoral y de El Palmar, mientras que la cocina ha dialogado con el arte en una propuesta inspirada en Sorolla, acompañada de Agua de Valencia. El cierre lo ha protagonizado el esmorzar valenciano, reivindicado como ritual social y gastronómico único.

Fuego, tradición y memoria histórica

La participación valenciana concluye con una jornada dedicada al cocinado en directo y al respeto por la tradición. La Paella KM0, elaborada por El Paeller, ha defendido el uso de caldos artesanales y producto de proximidad como base de la autenticidad. El broche final lo ha puesto Valencia Club Cocina con una elaboración dulce inspirada en la Ruta de la Seda, evocando el pasado comercial y cultural de la ciudad.

Con esta presencia en Madrid Fusión 2026, València refuerza su apuesta por una gastronomía que no solo se degusta, sino que narra territorio, historia y futuro, consolidando su posición como uno de los grandes destinos culinarios del Mediterráneo.

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