Cada vez más supermercados están sustituyendo las pescaderías tradicionales por pescado limpio y envasado en bandejas listas para cocinar. Cadenas como Mercadona ya están transformando muchas de sus tiendas, mientras otras como Lidl llevan años apostando por el libre servicio.
Pero la gran pregunta sigue siendo la misma: ¿comprar pescado en bandeja sale más caro? Un análisis de la OCU revela que la respuesta depende mucho del tipo de pescado y del nivel de preparación.
El pescado en bandeja gana terreno en los supermercados
La tendencia hacia el pescado preparado y envasado responde tanto a razones comerciales como al cambio en los hábitos de compra.
Para los supermercados, este sistema reduce costes, facilita la organización del trabajo y elimina la necesidad de grandes mostradores atendidos.
Para muchos consumidores, además, supone comodidad:
- No hay colas
- El pescado viene limpio
- Se manipula menos en casa
- Resulta más rápido cocinarlo
- Incluye etiquetado claro y conservación más sencilla
Sin embargo, también desaparecen algunas ventajas clásicas de la pescadería tradicional, como elegir la pieza exacta, pedir cortes personalizados o comprobar directamente la frescura del producto.
La OCU analiza 10 cadenas de supermercados
Para comprobar si realmente existe sobreprecio, la OCU realizó un estudio en diez cadenas:
- Ahorramás
- Alcampo
- Aldi
- BM
- Carrefour
- Dia
- Hipercor
- La Despensa
- Lidl
- Mercadona
El análisis comparó precios de dorada, lubina, merluza y salmón tanto en pescadería tradicional como en bandejas preparadas.
En dorada y lubina sí se paga bastante más
El estudio concluye que en pescados pequeños como dorada y lubina, el formato en bandeja resulta claramente más caro.
Dorada: hasta un 27% más cara
La dorada fileteada en bandeja presenta un sobreprecio medio del 27% respecto a la pieza entera comprada en mostrador, incluso teniendo en cuenta la merma del pescado.
En algunas cadenas, como Alcampo, el incremento llega al 47%.
Lubina: el sobreprecio alcanza el 45%
En el caso de la lubina, la diferencia es todavía mayor.
Según la OCU, comprar lubina fileteada en bandeja puede salir alrededor de un 45% más caro que adquirir la pieza entera en pescadería tradicional.
Los expertos explican que cuanto mayor es la manipulación del pescado —filetes, lomos o preparaciones listas para cocinar— mayor suele ser el encarecimiento.
En merluza y salmón casi no hay diferencia
La situación cambia bastante en pescados grandes como la merluza o el salmón.
En estos casos, las pescaderías tradicionales ya venden habitualmente cortes preparados, por lo que comparar resulta más sencillo.
El análisis concluye que:
- La merluza en cortes similares tiene prácticamente el mismo precio en mostrador y bandeja
- El salmón apenas presenta diferencias significativas entre ambos formatos
Es decir, en estos pescados el consumidor no paga un sobreprecio importante por elegir la bandeja.
Comodidad frente a ahorro
La OCU resume el debate en una cuestión cada vez más habitual en la alimentación moderna: ahorrar tiempo o ahorrar dinero.
Las bandejas ofrecen rapidez, limpieza y facilidad de uso, especialmente útiles para hogares pequeños o personas con poco tiempo.
La pescadería tradicional, en cambio, sigue aportando:
- Mayor elección
- Mejor percepción de frescura
- Asesoramiento personalizado
- Cortes adaptados
- Menos envases
El pescado entero sigue siendo la opción más barata
Si el objetivo principal es ahorrar, la OCU recuerda que comprar el pescado entero sigue siendo normalmente la alternativa más económica.
Eso sí, implica más trabajo en casa, más desperdicio y mayor manipulación.
La decisión final dependerá de las prioridades de cada consumidor: comodidad, rapidez, frescura o precio.
Follow Me