El Ayuntamiento de Valencia estudia una profunda renovación estética de la plaza del Ayuntamiento con el objetivo de crear una imagen homogénea para terrazas, comercios y establecimientos hosteleros situados en uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad. La iniciativa pretende mejorar el paisaje urbano, reducir el impacto visual de la publicidad y reforzar el valor patrimonial del entorno.
Menos publicidad y más protagonismo para el patrimonio
La propuesta, impulsada por el Servicio de Turismo, plantea eliminar buena parte de los elementos publicitarios que actualmente ocupan el espacio público para favorecer una imagen más limpia y ordenada de la plaza. Entre las previstas figura la desaparición de logotipos comerciales en sombrillas, patrocinios, pantallas digitales y otros soportes publicitarios que resten protagonismo a los edificios históricos del entorno.


Un diseño inspirado en las grandes capitales europeas.
El proyecto toma como referencia el Catálogo de criterios de elementos urbanos para Ciutat Vella y busca trasladar a la plaza del Ayuntamiento estándares similares a los existentes en algunas de las principales ciudades europeas. El objetivo es que la excelencia turística también se refleja en el diseño urbano y en la integración visual del comercio y la hostelería con el patrimonio histórico.
La iniciativa se ha desarrollado tras meses de análisis técnico y reuniones entre las áreas municipales de Turismo, Urbanismo, Licencias y Ocupación del Dominio Público junto a los hosteleros con terrazas autorizadas en la plaza.
La «Línea Clásica», la opción elegida
El documento inicial contemplaba tres propuestas estéticas diferentes, aunque finalmente el equipo responsable de la futura reurbanización de la plaza ha apostado por la denominada «Línea Clásica», al considerarla la opción que mejor se adapta tanto a las necesidades actuales como al futuro diseño del espacio urbano.
La propuesta deberá ser todavía aprobada por la Comisión de Patrimonio y podría derivar posteriormente en una modificación puntual de la ordenanza municipal que regula estos elementos.
Sombrillas sin logos y colores neutros
El nuevo modelo apuesta por una estética discreta y elegante basada en colores neutros y materiales integrados con la arquitectura del entorno.
Las estructuras metálicas serían de color gris forja o negro grafito, mientras que las telas utilizarían tonos blancos o crudos. Las sombrillas pasarían a ser cuadradas, fabricadas en tejido acrílico y sin faldones laterales.
Las sillas contarían con estructura metálica mate y asiento de rejilla fina, mientras que las mesas serían plegables y agrupables para facilitar su integración y funcionalidad. Además, se incorporaría iluminación cálida de baja intensidad sobre las mesas para mejorar la experiencia de los clientes sin afectar a la iluminación monumental de los edificios protegidos.
Nuevos criterios para rótulos y escaparates.
La renovación no afectará únicamente a las terrazas. El Ayuntamiento también pretende establecer normas comunes para la rotulación comercial y los escaparates con el objetivo de conseguir una imagen más armónica del conjunto de la plaza.
Los nuevos rótulos deberán emplear materiales mate, colores neutros y acabados metálicos naturales, evitando diseños que entren en conflicto con el carácter monumental del entorno.
Proteger uno de los espacios más emblemáticos de Valencia
La plaza del Ayuntamiento forma parte del entorno visual protegido de edificios tan representativos como la Casa Consistorial, el Palacio de Comunicaciones, el Ateneo Mercantil o el edificio Rialto, motivo por el que el consistorio considera prioritario preservar la calidad visual del espacio público.
La concejala de Turismo, Paula Llobet, defiende que las grandes ciudades se distingan precisamente por la calidad de sus espacios públicos y considera que esta actuación permitirá reforzar la imagen de Valencia como una ciudad que cuida su patrimonio y apuesta por la excelencia urbana y turística.
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